Cada hueco en la agenda es una silla parada que no vuelve. Ajusta los datos de tu salón y verás lo que te cuesta al año — y cuánto recuperarías llenando solo unos huecos más.
Pon cifras aproximadas; sirve igual.
Frente a tu propia capacidad de un buen día.
Estimación orientativa sobre tu propia capacidad de un buen día, no un cálculo contable. Llenar la agenda al 100% no es el objetivo: el valor real está en recuperar unos cuantos clientes a la semana con recordatorios, recuperación de clientas y reservas fáciles.